|
Amor repentino,
fugaz
Amorío
nacido de miradas,
dos miradas
se desean y se hallan.
Una sonrisa
llega al alma,
mientras
alegre y en silencio habla.
Un típico
amorío argentino,
viajando,
distraídos nace el encuentro.
En lo
cotidiano, lo deseado;
sueños se
cruzaron, se han encontrado.
Prevista la
ida: a aquella plaza,
transitada,
pero solitaria;
bulliciosa,
aunque tranquila;
todo cambia,
cuando amas. |
Charlas, besos y miradas,
ambos eran lo que el otro deseaba,
amor repentino, fugaz,
corazones se preguntan…
En silencio, con miradas,
miradas que se aman,
de dos almas que desean,
saber: ¿Si volverá?
Amor repentino, fugaz,
sueños hechos realidad.
Desean perduren y sean,
por la vida que falta andar.
Javier R. Cinacchi |