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En el infinito de sus ojos
En el infinito
de su oscura pupila,
mi mente se
extravía.
Su suspiro de
amor inflama,
de mi corazón
la llama.
Sus labios
sonríen y fuego irradian,
se vuelve lo
que era hielo, agua.
Las noches así
se iluminan,
al mirarme la
dicha.
Son sus suaves
besos,
el paraíso del
enamorado.
Solo bien lo
envuelve,
y lo eterno se
siente. |
Son sus
pasionales abrazos,
los que
preocupaciones alejan,
porque callan
por el amor,
y tras ellos,
el infinito susurra.
De la soledad
el remedio,
en el invierno
el mejor abrigo.
De la belleza
la gran poesía,
sus curvas
notorias armonías.
Infinita y
eterna.
¿Como decirle
cuanto la amo?
si
en el infinito de sus ojos me silencio,
extraviándome
en su mirada.
Sí, al verle
callo.
Javier R. Cinacchi |