Poesía:

Esclavo de una ilusión

Por: Javier R. Cinacchi
"Poesias de la vida, libro 2"
Sexta edición


¿Eres feliz y la libertad posees?
o un pobre soñador.
¿Eres persona pura del bien?
o un simple pecador.
¿Eres como el viento infrenable?
o a veces perdedor.
¿Eres el dueño de incontables millones?
o común trabajador.

Soy de los pobres soñadores que han pecado.
Pecando, al soñar que tenía lo del millonario,
y las más hermosas mujeres estaban a mi lado;
era mi voluntad libre como la de un ruiseñor,
mi voz era canto, y mi cantar seguido con alegría,
aunque una ausencia aún estaba en mis sueños…

¡Perdóname Señor, soy un pobre soñador!
Muchas veces perdedor, común trabajador,
y siendo pecador te pido por mi ilusión,
aún trabajando por gustos vanos, sumando pecado,
como mortal que observa lo pasajero,
aunque esto puedo cambiar, pero su ausencia no.
¡Ni conozco, a la mujer de mi amor!
Sé que tú la conoces, aunque yo no.

¡Te pido cumplas una ilusión! Solo una al menos,
porque desesperado de ella me siento.
¡Ser libre y feliz mientras apasionado la beso!
Al dueño del amor, le pido por mi amada,
al que sabe mucho de esto y al único;
al que mira al pobre, soñador y aun pecador.
Atormentado la busco, y no la encuentro.
¡Ya estoy cansado de mi interno lamento!