|
Esclavo de una ilusión
¿Eres feliz y
la libertad posees?
o un pobre
soñador,
¿Eres persona
pura del bien?
o un simple
pecador,
¿Eres como el
viento in frenable?
o a veces
perdedor,
¿Eres el dueño
de incontables millones?
o común
trabajador.
Soy de los
pobres soñadores que han pecado.
Pecando, al
soñar que era un rico millonario,
y las mas
hermosas mujeres estaban a mi lado;
era mi voluntad
libre como la de un ruiseñor,
mi voz era
canto, mi cantar era hecho con alegría,
aunque una
ausencia aun estaba en mis sueños…
|
¡Perdóname
Señor, soy un pobre soñador!
muchas veces
perdedor, común trabajador;
y siendo
pecador,
te pido por mi ilusión,
aun trabajando
por gustos vanos, sumando pecado,
como mortal,
que observa lo pasajero,
aunque esto
puedo cambiar pero su ausencia no,
¡Ni conozco, a
la mujer de mi amor!
Se que tu la
conoces, aunque yo no.
¡Te pido una
ilusión! solo una al menos,
porque
desesperado de ella me siento,
¡Ser libre y
feliz mientras apasionado la beso!
Al dueño del
amor, le pido por mi amada,
al que sabe
mucho de esto y al único;
al que mira al
pobre, soñador y aun pecador.
Atormentado la
busco, no la encuentro;
¡ya estoy cansado de mi interno lamento!
Javier R. Cinacchi |