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Quiero hablar y
no quiero
Quiero
hablar y no quiero
del día que
mis ojos cierre,
para
abrirlos en el mundo,
que feliz
esté siempre.
De aquella
hora, si puede ser,
mi pequeña
petición.
No quiero el triste velorio,
ni flores
rodeen mi cuerpo herido.
Sin pena y
sin gloria,
me lleven al
encuentro,
de mis
restos con la tierra,
de la cual
estoy hecho.
Aunque del
cielo no vea,
por favor,
solo una rosa;
roja ella y
sintética,
sobre el
cemento posea.
Próxima
donde tenía,
el corazón
que palpita,
feliz
siempre de alegría,
aunque
pasajera nube venga. |
Que el sol y
el rocío,
derramen
sobre sus pétalos,
y los mueva
el viento,
la
naturaleza en su canto.
De todos
siempre quedan rastros,
y eso,
espero sea, una sonrisa,
o algo
positivo dejado;
no, una
triste ausencia.
Si puede ser
pido, mi humilde petición,
mi amiga, mi
amigo, y mis pedazos de cielo,
cuando viva,
entre humanos en el recuerdo,
estando
en el cielo, feliz rodeado de amor.
Javier R. Cinacchi |