Poesía:

Mi mejor poesía

Por: Javier R. Cinacchi
"Poesias de la vida, libro 2"
Sexta edición


Intenté un día, escribir mi mejor poesía,
guardó silencio el viento, enmudeció la lira.
En instante se deshizo, toda la inspiración mía,
el sueño naufragando en las palabras,
no nacidas, e incompletas en su rima.

Intenté hablar de ella y no pude,
tonto enmudecí, sin lograr reflejar
la belleza emanada de una fuente,
logrando expresar mi mejor poema,
inspirándome en la más bella mujer.

De repente, dejé de ser poeta,
cual si la medusa mirara.
Como roca quedé absorto en la mirada,
que intentaba reproducir poesía.
¡Nunca está la victoria asegurada!

Extraña era aquella quimera
que en ruinas dejaba mis ideas.
Se deshizo así la meta mía,
quedando silenciada mi alma,
a partir de la mujer más bella.

Inseguro por tal locura,
no podía expresar mi rima,
y perdí temeroso la partida.
Contigo mi amada, al pedirme un poema,
y mi mirada quedando petrificada…

Es que en la búsqueda, no encuentro palabras,
que no empañen la gran belleza que contemplo,
al quererla cantar en mi escritura poética.
¿Con qué comparar aquello que es único?
Perdóname si de repente enmudece mi pobre rima.

Vi tus ojos y me llevaron al universo,
vi tus cabellos y quise ser el viento,
me envolvió el silencio de tu silencio,
y ante tus labios me quedé quieto
con mi corazón fuerte latiendo.