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Mi mejor poesía
Intenté un
día, escribir mi mejor poesía,
guardó
silencio el viento, enmudeció la lira.
En instante
se deshizo, toda la inspiración mía,
el sueño
naufragó en las palabras,
no nacidas,
incompletas en su rima.
Intenté
entonces, hablar de ella y no pude,
tonto
enmudecí, sin lograr reflejar,
la belleza
emanada de una fuente,
logrando
escribir
mi mejor poesía;
inspirado en
la mas bella mujer.
De repente,
dejé de ser poeta,
cual si la
medusa mirara.
Como roca
quedé absorto en la mirada,
profunda que
intentaba, en pocas palabras,
escribir, la
mas bella poesía. |
Extraña era
aquella quimera
que en
ruinas dejaba las ideas.
Se deshizo
así la meta mía,
quedando
silenciada mi alma,
a partir de
la mujer mas bella.
Y en temor,
resultante de la hermosura,
no podía
expresar en mi rima.
Nublaba mi
escritura su belleza…
Mi amada, si
me pides un poema y mi mirada,
se disuelve
y quedo como de piedra…
Es que en la
búsqueda, no encuentro palabras,
que no
empañen tal belleza,
al quererla
cantar en mi escritura poética.
¿Con que
comparar aquello que es único?
Perdóname,
al verte enmudece mi pobre rima.
Javier R. Cinacchi |