Árbol
Una casa sin un árbol
es una casa con faltante.
Hasta incluso en los edificios,
alguno debería haber.
No lo reemplaza lo sintético,
ni tampoco lo virtual.
Quiero pasar
momentos debajo de un árbol,
y poderlo recorrer con mi mirar.
Oír por el viento, el sonido de sus hojas;
y observar en él, a algún pájaro que libre cante.
¡En el árbol que esté en mi casa!
Escuchar, el crujido de alguna hoja seca,
que caída en invierno, a mi venga.
Abrir la ventana, y en verano su verde contemplar.
Autor: Javier R. Cinacchi
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