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Se dio
cuenta que el canto de un ave,
es hermosa e
inigualable música.
Que en la
inmensidad del cielo las nubes,
mostraban
sus formas en arte bella.
Se dio
cuenta que la tierra húmeda,
era más
admirable que el suelo de cemento.
Que el
dinero no lo conformaba,
pero una
actitud, podía alegrarlo.
Se dio
cuenta que a una mirada,
puede
responderle un suspiro,
formando
entre dos almas,
un dialogo
de amor.
Se dio
cuenta, en la oscura noche,
las
estrellas y la luna mas el canto del viendo,
en soledad,
al percibirles...
sentía
pequeña parte del universo, y el universo.
Se dio
cuenta que su mano cuando tocaba,
a otra mano,
su ser sentía y expresaba.
Que en una
lágrima en silencio, puede haber,
mas pena,
que en miles cayendo.
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Se dio
cuenta, que las palabras solo muestran,
lo que se
puede ver por un orificio pequeño.
Pero ellas
podían cambiar, una vida,
o incluso la
historia; quiso a los escritos.
Se dio
cuenta que mucho amaba,
que no
quería el daño, porque la vida,
es
maravilla. Regalo admirable,
en cada
átomo que la forma.
Y un día no
solo quiso las plenitudes,
también los
reposos y silencios.
Encontró
hasta el atractivo de ver,
lo que no se
puede ver, como ser el tiempo.
Un gesto, no
fue más un gesto…
Ni siquiera
una piedra ya era solo una piedra…
Las cosas
caminos del pensamiento y pensamientos…
Él...
se dio cuenta que comenzó a ser un poeta
más.Javier R. Cinacchi
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