|
Algunos pensamientos cambian
sino seguiríamos siendo siempre
niños,
adolescentes, o el que antes se
era.
Tengo algunas imágenes de los
que solo
cambiaron sus rasgos externos,
¡Y no en el pensamiento!
En pocos eso era bueno, en
otros,
el seguir siempre igual estaba
mal…
nunca fueron mejor, se quedaron
en su niño.
Creo necesitamos el ocio del
filósofo;
preguntarnos que somos, a donde
vamos;
y si cambiamos o no,
pensamientos.
|
Las ideas, pueden cambiar.
Se va aprendiendo y conociendo
más.
Algunas, motivan a modificar.
Y los tiempos también cambian,
no es lo mismo,
cuando se era hijo que cuando
se es padre,
cuando se trabajaba por
gustos, que por el sustento.
No es lo mismo estar de novio
que casado.
No es lo mismo estudiar que
trabajar.
No es lo mismo el mundo en que
vivimos.
Algunas cosas cambian, otras
obviamente no.
Hay que pensar sobre aquello
que pensamos,
o si no
deberíamos pensar también en otras cosas.
Javier R. Cinacchi
|