Poesía:

Distintos amaneceres

Por: Javier R. Cinacchi
"Poesias de la vida, libro 1"
Quinta edición

Las aves cantan al amanecer,
amaneceres distintos que nacen.
Uno puede en el tiempo retener,
mientras las estrellas vuelven,
con su luz a resplandecer.

Al tiempo que el enamorado suspira,
ilusiones de encuentros y de besos.
El trabajador va a sus tareas,
algunos, aun sin el mínimo deseo.

Hay días y días que uno vive,
quiera o no, bien o mal,
mientras en años se crece,
y se marcha hasta el final,
por las sendas que uno recorre,
en su ritmo singular.

Todo tiene su momento:
plenitud y escasez,
ganas y desánimos,
tristezas y goces.

En las mañanas tardes y noches,
singulares y únicas todas.
Hay que intentar, para evitar reproches,
de perder alguna hermosa oportunidad
en multitud de amaneceres,
comenzando el día, para disfrutar.

Poder un gusto saborear
o contemplar una bella alba,
poder a alguien ayudar,
o simplemente amar.

Un nuevo precioso día
que comenzamos a vivir,
no digamos que hay monotonía,
es fruto de la pereza ese sentir.
Es bello el levantarse para luchar,
continuar, y amar con renovada fuerza.