Poesía:

Durmiendo una siesta

Por: Javier R. Cinacchi
"Poesias de la vida, libro 1"
Quinta edición

En la tarde gris dormía,
una paloma en una rama,
en el dormitorio estaba,
dormida mi amada.
¿Siempre dormida?
En la noche la busco,
entre las finas sabanas,
pero no encuentro,
a la que estaba despierta.
Se durmió serena,
tendida en la cama.
¿Siempre serena?
No, es volcán que estalla;
tornado, que veloz gira;
trueno, relámpago que quiebra;
lluvia fuerte de la madrugada,
que luego se hace hermoso,
día de primavera,
en el cual todo es bello.
La busco pero ya no está.
¿Dónde está mi bella?
Desaparecida en la siesta.