Cuando
miro las noticias,
esas que
vuelan entre los medios,
mi
esperanza se duele y llora,
quedando
un poco melancólico.
Me
gustaría ignorarlas,
aunque
debo estar informado,
busco
saber si no estoy equivocado,
si hay
novedades, o precaución a tomar.
Tantos
males y pesimismo encuentro,
que se
me estremecen las metas,
la de un
soñador y sus esperanzas,
de miles
de formas en su camino.
¿Me he
de asustar por los males del mundo?
¿Porque
ha ocurrido miles de calamidades?
Es bueno
usar las noticias para beneficio,
no para
con el aguijón de pena quedarse.
Pienso y
medito que no se porque ocurre,
que el
temor se repite y corre como torrente,
que
arrastra a cuantos encuentra a su paso;
y aun
intenta, arrastrar, a los lejanos sus pies.
Creo
somos frágiles flores,
que en
realidad somos,
fuertes
robles que resisten.
Llamados
a la dicha y el triunfo,
intentando alejar el dolor.