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Muchas veces las esperanzas,
nos regalan alegrías o una vida
de alegría;
y a veces, se vuelve realidad
lo soñado:
lo tan anhelado, aquello que
buscamos.
Si amas algo muy fuerte,
es muy probable que llegue,
¡La esperanza sea una tibia
caricia,
que a tu alma alegre!
El que no arriesga nada por sus
sueños,
dudo, algún día alcance uno,
es feo el rechazo y la puerta
cerrada,
aunque, no lo dudo, vale la
pena el intento. |
Se pueden tener motivaciones
hermosas,
simples, o complejas; fáciles o
no.
Cuando uno tiene sueños que
puede alcanzar,
no
mueran todos en el olvido, y sin el intento.Javier R. Cinacchi
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