|
Perdóname,
pero te pido,
que tu
perdón esté presente.
Porqué
todos los días es necesario
que nos
perdonemos detalles.
Nos
amamos, y no somos perfectos.
De errores
imperdonables no se trata;
sí, de
pequeños como semillas,
que poco
son, pero pueden ser mucho.
No nos
engañemos,
el amor no
es ciego;
ve y sabe
amar;
y tiene
recuerdo. |
Hay
cuestiones que no tengo,
hay cosas
que podrían ser mejor.
Perdonémonos y amémonos,
estando
bien, continuando juntos.
Javier R. Cinacchi
|